Efectos Nocivos de la Cocaína

Por - octubre 14, 2019

LA COCAÍNA 

Cocaína, Drogas, Muerte
Polvo de cocaína

Es un alcaloide que se extrae de las hojas de la planta Erythroxylon coca, la cual durante siglos se ha utilizado en países de Sudamérica para lograr un efecto estimulante. Además, la cocaína es un anestésico natural, es decir, bloquea el dolor. La cocaína puede ser fumada, inyectada o inhalada.

El abuso de cocaína se ha vuelto un problema de salud pública en Estados Unidos y otras naciones, por lo que se han incrementado otras formas de consumo como el crack que es un derivado de la cocaína altamente purificado, más económico y fácil de elaborar en laboratorios caseros. Por este motivo, la demanda de atención sanitaria de los consumidores de cocaína ha aumentado por la intoxicación aguda, trastornos psiquiátricos o enfermedades de transmisión sexual.

Alteraciones Fisiológicas

Los efectos y el tiempo de duración de los mismos, depende de la vía de administración, el tipo y la pureza del producto. Cabe recalcar, que muchas veces la cocaína es adulterada con anestésicos como la lidocaína y la tetracaína; otros estimulantes como anfetaminas, cafeína y fenciclidina; derivados del opio, codeína y heroína, así como sustancias inertes como azúcar, harina o polvo para hornear. 

Principalmente, potencia la liberación y conducción de los impulsos nerviosos originados por estimulación local mediante bloqueo de la recaptación  presináptica de los neurotransmisores noradrenalina y dopamina, tanto a nivel del sistema nervioso central como periférico. A nivel del corazón, la cocaína disminuye la capacidad de contracción del músculo cardíaco; a nivel del sistema nervioso puede provocar convulsiones y coma.

Síntomas

La intoxicación aguda es común en personas inexpertas en el uso de la droga y también cuando se administra junto con alcohol, anfetaminas y otras sustancias. Los síntomas consisten en cambios en la conducta, manifestados por una sensación repentina de bienestar, confianza y euforia; en casos más severos se puede observar confusión, ansiedad, aprensión, locuacidad, lenguaje incoherente, ideas de paranoia, incremento del deseo sexual, ilusiones y alucinaciones visuales; las pupilas están dilatadas, hay aumento de la motilidad intestinal, aumento de los reflejos osteotendinosos, sudoración excesiva y aumento de la frecuencia respiratoria.

A nivel cardiovascular, aumento de la frecuencia cardíaca, elevación de la tensión arterial, llegando incluso a la presentación de una crisis hipertensiva. Las complicaciones graves y la causa de muerte además de los actos de violencia son delirio por cocaína, crisis convulsivas, estados de coma, paro respiratorio, arritmias cardíacas y cardiopatía isquémica (infarto y angina inestable).

Síntomas por abstinencia de cocaína

Crash físico. Se caracteriza por depresión, anhedonia, insomnio, irritabilidad, ansiedad, confusión, falta de concentración, dolores musculares, náuseas, diarrea, sudoración excesiva, ideas autodestructivas y de paranoia. Deseo extremo de consumir la droga y finalmente hipersomnia (somnolencia excesiva). El tratamiento consiste en neutralizar la ansiedad con benzodiazepinas y analgésicos no opioides. En casos de extrema gravedad se pueden utilizar fármacos como la bromocriptina y la amantadina.

Tratamiento de la supresión aguda

Se utilizan agentes dopaminérgicos como la bromocriptina, amantadina, L-dopa y carbidopa, pergolide y fluepentoxol.

Tratamiento de la supresión crónica

Se utilizan fármacos antidepresivos como la desipramina, imipramina, sertalina, fluoxetina, bupropión y litio. Estimulantes como el metilfenidato y otros medicamentos como el maxindol y la carbamacepina.

Diagnóstico

Está basado en el antecedente de consumo de cocaína o el abuso de otro tipo de droga, así como en la determinación de los niveles sanguíneos de cocaína y de su metabolito principal que es la bensoilecgonina, el cual se puede tipificar en orina o en el suero del paciente.

Criterio para determinar el abuso y dependencia de sustancias según el DSM-IV

Abuso de sustancias
Patrón maladaptativo del uso de sustancias que lleva a una enfermedad o aparición de estrés y que se manifiesta por uno o más de los siguientes eventos.

Uso recurrente
Provoca falta de las obligaciones catalogadas como primordiales, por ejemplo, el trabajo, la escuela o el hogar (ausentismo, bajo rendimiento, suspensiones o expulsiones). Uso recurrente de sustancias por medio de las cuales se trastorna el desempeño físico (manejo de vehículos), asociado con problemas legales (arresto por alteraciones de conducta).

Uso continuo de sustancias
Relacionado con problemas sociales o interpersonales recurrentes debido a efectos exacerbados de la droga.

Dependencia de la sustancia
Patrón maladaptativo del uso de sustancias que lleva a una enfermedad significativa, manifestada por tres o más de los siguientes puntos.
Tolerancia definida por notable necesidad aumentada de la sustancia que lleva a la intoxicación o a los efectos deseados.
Marcada disminución de los efectos con el uso continúo.
Supresión manifestada por el síndrome de abstinencia.
Exacerbación o disminución de los síntomas con el uso de algunas sustancias que se consumen en grandes cantidades o por largos periodos.
Dificultad o imposibilidad para controlar las manifestaciones clínicas en caso de continuar el abuso de la de droga.
Mayor tiempo y esfuerzo realizado para conseguir la droga.

Tratamiento

El manejo y tratamiento de la dependencia a la cocaína debe ser realizado por un equipo de especialistas (tratamiento multidisciplinario); es sumamente indispensable la abstinencia a la droga, así como el apoyo social y psicológico. Las oportunidades de recuperación son mayores si el individuo afectado es ingresado en un centro especializado. El tratamiento de las complicaciones psiquiátricas graves, como la ansiedad, agitación y psicosis, debe practicarse en un clima de privacidad y tranquilidad.



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