Diarrea

por - octubre 03, 2019

DIARREA

Se la define como un incremento del número de deposiciones, por lo general, más de tres al día o por la presencia de heces líquidas. La diarrea aguda cuyo periodo de evolución es menor a dos semanas es causada por agentes infecciosos, toxinas bacterianas o medicamentos. Cuando se presenta en sitios extrahospitalarios (escuelas, asilos) indica una causa viral o contaminación alimenticia.

Cuando se manifiesta en varios miembros de la familia indica un origen infeccioso. Las mujeres en estado de gestación están en mayor riesgo de padecer listeriosis (infección por la bacteria Listeria monocytogenes). La convivencia en guarderías o la ingestión de agua sin purificar puede desencadenar una infección por Giardia o Cryptosporidium. La administración previa de antibióticos en las últimas semanas incrementa el riesgo de desarrollar diarrea por Clostridium difficile. 

La infección por VIH u otras infecciones de transmisión sexual también incrementan el riesgo de padecer diarrea aguda. Ciertas prácticas sexuales como el coito anal y el sexo oral pueden producir infecciones que provocan inflamación del recto (proctitis) causadas por gonorrea, sífilis, linfogranuloma venéreo y herpes simple; todas estas infecciones pueden desencadenar diarrea aguda.

Tipos de Diarrea

Diarrea no inflamatoria

Es una diarrea líquida, sin presencia de sangre, acompañada de dolor abdominal tipo cólico, distensión del abdomen, náusea o vómito, generalmente, localizada en el intestino delgado y es producida por bacterias que elaboran toxinas (Escherichia coli enterotoxigénica, Stafylococcus aureus, Bacillus cereus, Clostridium perfringens), virus y parásitos como Giardia lamblia. Cuando el enfermo presenta vómito intenso sugiere intoxicación alimenticia por S. aureus. Aunque típicamente es leve, la diarrea originada en el intestino delgado puede llegar a ser voluminosa y provocar deshidratación con pérdida de potasio y alcalosis metabólica (diarrea por cólera). 

Diarrea inflamatoria

La aparición de diarrea con sangre (disentería) acompañada de fiebre, indica lesión del colon por invasión de bacterias (shigelosis, salmonelosis, infección por Campylobacter, Yersinia y amebas), o por bacterias que  elaboran una toxina (C. difficile, E. coli productora de toxina Shiga). Ya que estos agentes infecciosos invaden especialmente el colon; la diarrea es de volumen pequeño (< 1 L/dia) y está asociada con cólicos en el cuadrante inferior izquierdo del abdomen, urgencia para defecar y tenesmo rectal (sensación de evacuación incompleta). 

La bacteria E. coli O15:H7 es un agente infeccioso no invasivo que produce la toxina Shiga que se adquiere al consumir carne contaminada y que ha sido la causante de algunos brotes de colitis hemorrágica aguda de mucha gravedad. Una complicación grave de la E. coli productora de toxina Shiga es el síndrome hemolítico urémico que se caracteriza por presentar anemia hemolítica (destrucción de los glóbulos rojos) e insuficiencia renal. En los pacientes VIH la infección por citomegalovirus (CMV) puede producir úlcera y perforación intestinal desencadenando diarrea acuosa o sanguinelenta. La diarrea que persiste por más de 14 días no debe ser abtribuida a microorganismos bacterianos (excepto C. difficile) y debe catalogarse como diarrea crónica.

Evaluación de la Diarrea Aguda

En más del 90% de los pacientes con diarrea no inflamatoria aguda, el cuadro clínico es leve y autolimitado y mejora en el transcurso de 5 días aproximadamente, con hidratación por vía oral; no requiere estudios adicionales. Cuando el cuadro diarreico empeora o persiste más de siete días, es indispensable estudios en las heces en busca de parásitos, leucocitos (infección bacteriana) y realizar coprocultivo.

Situaciones en que se requiere valoración urgente

-Signos de diarrea inflamatoria con fiebre > 38.5°C, hemograma con más de 15.000 leucocitos, diarrea con sangre o intenso dolor abdominal.
-Diarrea líquida profusa acompañada de deshidratación.
-Adultos mayores debilitados.
-Pacientes inmunodeprimidos (VIH, trasplantados). 
-Pacientes que han recibido antibióticos previos.
-Pacientes ingresados con diarrea de al menos tres días.
-Pacientes con más de seis defecaciones líquidas abundantes y que presenten trastornos del sensorio.
-Pacientes que padezcan una enfermedad sistémica.

Tratamiento

La diarrea mínima no suele provocar deshidratación si el paciente ingiere suficientes líquidos con electrolitos y carbohidratos. Es recomendable el descanso de la función digestiva evitando alimentos con alto contenido de fibra, grasas, derivados lácteos, cafeína y alcohol. Son preferibles las comidas ligeras pero frecuentes, bebidas a base de té, bebidas carbonatadas sin gas y alimentos blandos, de fácil digestión (sopas, galletas saladas, puré de manzana, arroz, pan tostado).

La diarrea de mayor gravedad suele provocar deshidratación rápida, especialmente en niños, personas debilitadas y ancianos. En estos casos es ideal la rehidratación por vía oral con líquidos que contengan glucosa, sodio, potasio y cloro (sales de rehidratación oral). En pacientes gravemente deshidratados debe administrarse líquidos por vía parenteral.

Pacientes que requieren ingreso hospitalario

-Deshidratación severa, especialmente si hay vómito intenso, para administrar líquidos por vía intravenosa.
-Dolor de abdomen intenso, que sugiera colitis tóxica, inflamación intestinal, isquemia (necrosis) intestinal, o un cuadro que requiera cirugía.
-Diarrea severa en personas > 70 años o inmunodeprimidos.
-Pacientes que tengan síntomas compatibles con síndrome hemolítico urémico.
-Pacientes con fiebre > 39.5°C o que estén sépticos.
-Diarrea con sangre de carácter intensa cuyo cuadro clínico no mejora, para diferenciar entre causas infecciosas y no infecciosas.



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