Cólico Menstrual

Por - octubre 27, 2019

EL CÓLICO MENSTRUAL

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Mujer con problemas menstruales

Es provocado por contracciones de la musculatura uterina que ocurre justo antes o durante el inicio del periodo. Este trastorno puede variar desde una molestia leve que dura uno o dos días hasta varios días de dolor insoportable que interfiere con las actividades diarias. Es una causa muy común de dolor pélvico y muchas mujeres lo experimentan antes o durante el ciclo menstrual

Los cólicos menstruales se manifiestan como un dolor tipo punzante o como calambres en la parte inferior del abdomen; también se puede presentar como una opresión o un dolor sordo y continuo en el área pélvica; puede irradiarse a la parte baja de la espalda y a la parte interna de los muslos. Pueden estar acompañados de: náusea, fatiga, heces blandas, dolor de cabeza y mareo. Los cólicos menstruales típicos son muy dolorosos, por lo regular responden bien a los analgésicos de venta libre, incluyendo el ibuprofeno, no obstante, el cólico severo tiende a comenzar más temprano y dura más tiempo que los cólicos típicos. 

Causas

Durante el ciclo menstrual, el útero se contrae para ayudar a despojarse de su revestimiento. Estas contracciones están desencadenadas por las prostaglandinas. Los niveles más altos de estas sustancias están asociados con cólicos menstruales más severos.

Endometriosis. Esta enfermedad es un trastorno que hace que el tejido que generalmente recubre el útero crezca en otras partes del cuerpo, es decir, fuera del útero. El dolor pélvico es el síntoma más frecuente. Otros síntomas incluyen: periodos intensos, sangrado entre periodos, dolor en aparato digestivo, coito doloroso, evacuaciones intestinales dolorosas, problemas para concebir. 

Síndrome de ovarios poliquísticos (SOPQ). Este trastorno en de carácter hormonal y afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mujeres en edad fértil. Los niveles más altos de andrógenos, que son hormonas masculinas, y los ciclos irregualres son síntomas comunes. Otros síntomas del SOPQ incluyen: periodos prolongados, exceso de vello facial y corporal, aumento de peso, acné, adelgazamiento del cabello o pérdida del mismo, manchas oscuras en la piel, especialmente en los pliegues del cuello y la ingle. 

Fibromas. Los fibromas son tumores no cancerosos que se desarrollan dentro o fuera del útero. Varían en tamaño, desde una semilla pequeña hasta grandes tumoraciones que pueden aumentar el tamaño del útero. En algunas ocasiones, los fibromas no provocan molestias; cuando estas tumoraciones causan síntomas, éstos varían dependiendo del número, su tamaño y ubicación. 

Además de provocar cólicos menstruales severos, los fibromas también pueden provocar: dolor lumbar, presión pélvica, dolor en miembros inferiores, periodo menstrual que duran más de una semana, estreñimiento, urgencia urinaria o dificultad para vaciar la vejiga. 

Enfermedad inflamatoria pélvica (EPI). La EPI es una infección bacteriana de los órganos reproductores femeninos. Generalmente es causada por infecciones de transmisión sexual (ETS), como la clamidia y la gonorrea. Otras infecciones que no son ETS también pueden provocarla. El dolor pélvico es el síntoma más frecuente de la EPI. Otras molestias son: coito doloroso, sangrado durante o después del coito, leucorrea, disuria, febrícula y sangrado escaso entre los periodos.  

Estenosis cervical
La estenosis cervical, también llamada cuello cerrado, ocurre cuando la abertura del cuello uterino es estrecha o está completamente cerrada. Este trastorno puede ser congénito o adquirido. Un cuello uterino cerrado puede impedir que la sangre menstrual salga del cuello uterino, lo que provoca que los periodos sean escasos o irregulares; también puede desencadenar problemas de fertilidad. 

Adenomiosis. Se produce cuando el endometrio (tejido que recubre el cuello uterino), se desarrolla en la pared muscular uterina. El tejido continúa funcionando como lo haría normalmente a lo largo del ciclo, se engrosa, se degrada y provoca sangrado, durante cada ciclo menstrual. Esto hace que el útero crezca de dos a tres veces su tamaño normal. La adenomiosis no siempre causa molestias. Cuando éstas aparecen se caracterizan por cólicos menstruales severos que empeoran cada vez más, así como sangrado menstrual abundante y prolongado. 

Dispositivo intrauterino (DIU). Un DIU es un pequeño dispositivo anticonceptivo que se inserta en el útero. Algunos de estos dispositivos contienen hormonas, mientras que otros no. Por lo general, los DIU son seguros, aunque ocasionalmente pueden causar efectos secundarios como: cólicos menstruales severos, periodos irregulares, sangrado menstrual abundante. También existe un pequeño riesgo de perforación, o de infección durante la colocación del dispositivo, provocando una EIP. 

Diagnóstico

El diagnóstico está basado en el interrogatorio y la exploración física por parte del médico, además, se puede solicitar una Papanicolaou. Dependiendo de los síntomas se pueden solicitar exámenes adicionales como: una ecografía para explorar el útero y verificar el tamaño y el grosor del útero, así como para detectar la presencia de fibromas o quistes.
La tomografía computarizada también puede proporcionar una visión detallada de los órganos reproductivos.
Laparoscopia ginecológica. Es un procedimiento mínimamente invasivo, que ayuda a confirmar un diagnóstico de endometriosis

Tratamiento
Los cólicos menstruales severos suelen ser difíciles de controlar por sí solos, pero la implementación de algunas medidas puede ayudar a reducir la intensidad de las molestias.
Hacer ejercicio de manera regular. Algunos estudios han demostrado que hacer 30 minutos de ejercicio aeróbico tres veces por semana, reduce significativamente la gravedad de los cólicos menstruales en el transcurso de ocho semanas. 

Utilizar una almohadilla térmica. Hay evidencia de que el calor puede ser tan efectivo como el ibuprofeno para aliviar los cólicos menstruales. Se puede colocar una almohadilla térmica en la parte inferior del abdomen para aliviar el dolor. 

Control del estrés. Los cólicos menstruales han sido relacionados con el estrés laboral y en la vida en general. Los ejercicios de respiración, las técnicas de yoga y hacer actividades lúdicas pueden ayudar a mantener el estrés bajo control. 

Tomar suplementos. Algunos suplementos alimenticios pueden ayudar a disminuir la intensidad de los cólicos menstruales. Estos incluyen vitaminas del complejo B-1 y B-6, ácidos grasos omega-3, magnesio. 

Medicamentos para el dolor. Los analgésicos como el ibuprofeno y el acetaminofén, a menudo no son suficientes para eliminar completamente los cólicos menstruales severos. Si se los toma un día antes de empezar el periodo pueden ser más efectivos.
Para los casos con síntomas más severos o dolores intratables, es necesario la derivación de la paciente a un especialista para un manejo y control más adecuado. 


 

   

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