Parasitosis Intestinal

Por - septiembre 06, 2019

LA PARASITOSIS INTESTINAL

Es una infestación del aparato digestivo por la ingestión de los quistes de protozoos (parásitos constituidos por una sola célula), huevos o larvas de gusanos o por la introducción de las larvas a través de la piel. Aunque la parasitosis se presenta en prácticamente todo el orbe, su incidencia es mayor en zonas con malas condiciones de salubridad e higiene.

La Organización Mundial de la Salud advierte que la transmisión de parásitos por medio de los alimentos deja a más del 10% de la población  mundial en riesgo y afecta a más de 40 millones de personas.

En el Ecuador se estima que más del 80% de las poblaciones que vive en zonas rurales padecen problemas de salud por causa de los parásitos, debido principalmente a las pobres condiciones de salubridad y de higiene en que viven.

En nuestro país el grupo etario infantil más afectado por parásitos es el de los 5 años con un 37% de prevalencia. Los parásitos más frecuentemente encontrados son Entamoeba Coli, Entamoeba  Hystolítica, Blastocystis hominis, Giardia Lamblia, Ascaris lumbricoides  y Endolimax Nana. 

Larva migrans

Síntomas

Las manifestaciones clínicas varían ampliamente desde una leve molestia abdominal, hasta dolor abdominal de variada intensidad, diarrea, náuseas y vómitos. Pueden desencadenarse cuadros más severos como diarrea crónica, dispepsia (distensión abdominal,  flatulencias), cuadros de desnutrición y mala absorción de los nutrientes en el tubo digestivo, situación esta última que puede ser de mucha gravedad en niños menores de 5 años.

Se estima que las deficiencias nutricionales producidas por las infestaciones intestinales por helmintos (Ascaris lumbricoides), pueden llegar a desencadenar trastornos graves en los niños como retraso en su desarrollo físico y cognitivo. 

Otras manifestaciones pueden ser prurito en el ano, nariz, ojos y oídos, dolor de cabeza, en ocasiones dolores de garganta, manchas en la piel, disminución del apetito, debilidad, somnolencia, decaimiento y pérdida de peso.

En lo que respecta a sistemas y aparatos del organismo, a nivel del sistema nervioso puede encontrarse cambios del estado emocional, pérdida de la memoria y falta de concentración en los estudios.  

En algunas pocas ocasiones  los niños parasitados pueden desarrollar convulsiones, que puede ser mal catalogada como epilepsia y no recibir un adecuado tratamiento.

En el aparato respiratorio pueden manifestarse síntomas que simulan asma, congestión nasal y picazón de las fosas nasales. A nivel del sistema circulatorio se presentan calambres, bajas de presión  que pueden provocar mareos, debilidad y dolor de cabeza.

El sistema urinario pueden presentarse disuria (dolor al orinar) por cistitis, nicturia (orinar en la noche), orinar en la cama, hematuria (sangre en la orina) e incontinencia urinaria.

Diagnóstico

Las parasitosis intestinales se diagnostican con la identificación de los parásitos, larvas o huevos en las heces. En algunas ocasiones será necesario tomar una muestra directamente del ano como es el caso de la infestación por Oxiuros.
Debido a que la eliminación de los parásitos en las heces es muy variable, se recomienda recoger muestras por tres días (examen seriado de heces) y en días alternos. 

Es importante que antes de recolectar las muestras de heces se evite la prescripción de antibióticos y aceites minerales puesto que pueden interferir en el estudio de las mismas. En algunas infestaciones parasitarias es necesario realizar pruebas serológicas (en sangre) con la técnica de ELISA (Crystosporidium, E. hystolítica, S. stercoralis) para detectar los parásitos o sus antígenos.

Tratamiento

El tratamiento dependerá del tipo de parasito encontrado en los estudios. Generalmente se indican tratamiento que van de 5 hasta 8 días. Los medicamentos más utilizados son el metronidazol, tinidazol, albendazol, mebendazol, nitazoxanida. Es recomendable que cuando un miembro de la familia este parasitado dar tratamiento a todo el grupo familiar para evitar las reinfestaciones.

Medidas Preventivas y Recomendaciones Generales

  • Promover una adecuada higiene personal, correcto lavado de manos antes y después de ir al baño y al preparar los alimentos.
  • Mantener las uñas cortas y evitar la onicofagia (comerse  las uñas).
  • Lavar y desinfectar correctamente las frutas y verduras.
  • Cambiar toallas, sabanas y ropa de cama.
  • Desparasitar a toda la familia y demás personas que habiten en el hogar.
  • Mantener correctamente tapados los reservorios de agua.
  • Ingerir alimentos bien cocidos en especial la carne.
  • Adecuado manejo y disposición de las excretas.




  


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