Estreñimiento

por - septiembre 20, 2019

EL ESTREÑIMIENTO

Es un trastorno digestivo muy frecuente y afecta al 15% de la población. En Estados Unidos el estreñimiento alcanza un 10% de los casos, representando 2.5 millones de visitas médicas y 92 000 ingresos hospitalarios al año. Algunos de los trastornos relacionados con el estreñimiento son la diabetes, el accidente cerebrovascular, hipotiroidismo y cáncer colorrectal.

Síntomas

Los síntomas relacionados con el estreñimiento son: evacuaciones duras, dolor abdominal, gran esfuerzo para defecar, tenesmo rectal (sensación de evacuación incompleta) y antecedentes de utilizar maniobras digitales para ayudar a la defecación. Según los criterios de Roma III, se define al estreñimiento crónico o funcional como un trastorno digestivo de al menos tres a seis meses de evolución, y que se caracteriza por evacuaciones poco frecuentes, escasas (menos de tres por semana), difíciles de expulsar y con tiempo prologando para realizar la deposición. Por lo general, no existe evidencia de lesión intestinal (enfermedad orgánica) demostrado por exámenes rutinarios. 

Factores relacionados con el estreñimiento

Sexo

El estreñimiento afecta más al sexo femenino, las deposiciones se limitan a 1 a 2 veces por semana. Están involucrados trastornos de la motilidad (movimiento) intestinal, cambios en la anatomía pélvica ligadas a la paridad, influencias psicológicas o circunstancias de tipo social. 

Edad

Los estudios epidemiológicos revelan una alta prevalencia de estreñimiento y abuso de laxantes en personas de edad avanzada, especialmente en personas hospitalizadas. 
En las personas de edad avanzada el estreñimiento se caracteriza por la fuerza excesiva que tiene que hacer el paciente para defecar y no una disminución en la frecuencia de las deposiciones. Algunos factores relacionados son: medicamentos (efectos secundarios que producen), trastorno de la deposición, enfermedades degenerativas, disminución de la ingesta de alimentos, limitación de la movilidad, demencia, depresión y deshidratación.

Dieta y ejercicio

La falta de actividad física incide negativamente en la motilidad intestinal, sumado a esto una alimentación pobre en fibra.

Causas

-Hipercalcemia.
-Hipopotasemia.
-Hipomagnesemia.
-Uremia.
-Intoxicación por metales pesados.
-Insuficiencia generalizada de la glándula hipófisis.
-Diabetes Mellitus.
-Porfiria.
-Hemorroides.
-Diverticulitis.
-Fisura anal.
-Proctitis posradiación.
-Enfermedad de Parkinson.
-Anorexia y bulimia.
-Depresión.
-Esclerodermia.
-Inmovilización prolongada.
-Cáncer colorrectal.

Diagnóstico

El médico especialista (Gastroenterólogo) puede realizar algunos estudios para evaluar esta afección; la colonoscopia y el estudio radiográfico del colon (enema baritado). En algunos pacientes estas pruebas permiten determinar la presencia de un intestino muy largo o más grueso de lo normal. Otros estudios pueden incluir la manometría rectal que mide la fuerza de contracción del recto que puede estar disminuida en personas afectadas por este trastorno.

Tratamiento

Lo ideal es tratar de modificar los hábitos alimentarios. Incrementar el consumo de fibra (10 a 20 gramos por día) y aumentar la ingestión de líquidos. Se pueden utilizar medicamentos que ayuden a mejora la motilidad intestinal. Los laxantes no son muy recomendados por sus efectos secundarios a largo plazo.

Recomendaciones Generales


-Consumir más fibra en la dieta para incrementar el volumen fecal y mejorar la motilidad intestinal.
-Consumir frutas como papaya, melón pitajaya, manzana, pera y durazno idealmente en las mañanas o a media tarde.
-Evitar consumir frutas en la noche, puesto que al paciente afectado de estreñimiento le provocan gases y distensión abdominal.
-Habituar al intestino a un horario fijo para la defecación.
-Tomar la suficiente cantidad de líquidos.
-Actividad física matutina ya que el ejercicio promueve una buena función intestinal.
-No es recomendable retener el deseo de defecar puesto que trastorna la motilidad del tubo digestivo.

0 comentarios