Hepatitis C

por - agosto 16, 2019


Es una enfermedad contagiosa, producida por el virus de la hepatitis C (VHC). Es la enfermedad más comúnmente transmitida por la sangre y sus derivados en EEUU, y la mayoría de personas desconoce que la padece. 

Si el virus no desaparece de la sangre al cabo de seis meses la enfermedad se vuelve crónica y solo puede tratarse con medicamentos. 
Existen vacunas para la hepatitis A y B pero no para la hepatitis C.

SÍNTOMAS

La hepatitis C crónica es una enfermedad que no provoca síntomas en los primeros años de evolución pero cuando el grado de daño es mayor o más severo desencadena molestias en el paciente afectado entre las cuales están: fatiga, sangrado, hiporexia (falta de apetito), ictericia, coluria (orina oscura), edema en miembros inferiores, pérdida de peso, ascitis (acumulación de líquido en el abdomen), encefalopatía (desorientación, somnolencia que puede llegar al coma).

Factores de Riesgo De Hepatitis C

1. Procedimientos terapéuticos como hemodiálisis.

2. Contacto con agujas o derivados de la sangre contaminados, personas que se hacen tatuajes.

3. Paciente VIH positivo.

4. Mantener relaciones sexuales con una persona portadora del virus de la hepatitis C y tener múltiples parejas sexuales.

5. El coito anal receptivo sin protección con eyaculación, así como las relaciones sexuales cuando las concentraciones de metanfetaminas son altas aumentan el riesgo de transmisión del VHC en varones que practican sexo con otros hombres.

6. Se ha señalado la transmisión inadvertida en peleas a puñetazos con derramamiento de sangre.

7. En EEUU el encarcelamiento representa un factor de riesgo que puede alcanzar el 26%.

8. Estar padeciendo o haber tenido una enfermedad de transmisión sexual.

9. Mujeres embarazadas portadoras con cifras altas de RNA del VHC circulante pueden transmitir el virus al final de la gestación al producto.

10. Personal de salud expuesto al contacto con sangre o agujas contaminadas.

DIAGNÓSTICO

Como la enfermedad es asintomática en sus primeras etapas de evolución, no suele diagnosticarse en la fase aguda. En la etapa crónica cuando ya están presentes muchas de las molestias es cuando el paciente acude a consulta y se practican los test necesarios.

En un examen de sangre se detectan los anticuerpos anti VHC. Si el examen es positivo se confirma el diagnóstico con la prueba de detección del ácido ribonucleico del virus (RNA del virus de la hepatitis C). Además este examen es un marcador de la evolución de la enfermedad.

No obstante, el diagnóstico de certeza se lo realiza por medio de la biopsia hepática. En pruebas de sangre también se encuentran elevadas las enzimas hepáticas, ALT, GOT, GGT. La práctica ha mostrado que el intervalo promedio entre una transfusión de sangre y la aparición de hepatitis C crónica es de 10 años.

COMPLICACIONES

La Hepatitis C es un factor de riesgo para el desarrollo de una padecimiento de la sangre llamado crioglobulinemia mixta. Un tipo de inflamación de los riñones que afecta a la membrana que recubre al glomérulo renal (unidad estructural del riñón), la glomerulonefritis membranosa que puede llevar a la insuficiencia renal terminal.

La infección por el virus de la hepatitis C incrementa en un 20% al 30%  el riesgo de padecer linfoma no Hodgkin. Finalmente ha hepatitis C es un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de hígado.

TRATAMIENTO

Actualmente existen medicamentos denominados antirretrovirales de acción directa (AAD), los cuales deben ser utilizados de manera combinada para tengan efectividad, ya que utilizarlos en monoterapia no brinda resultados positivos. 

Entre los más utilizados se encuentran: Elbasvir, Grazoprevir, Sofosbuvir, Ledipasvir, Daclatasvir, Velpatasvir. El régimen más optimo es utilizarlos durante un período mínimo de 12 semanas. También se utiliza el interferón pegilado más ribavirina.

EVOLUCIÓN Y PRONÓSTICO

La infección por el virus de la hepatitis C se cronifica en el 80% de los casos y de acuerdo a los estudios epidemiológicos evoluciona a cirrosis en un 20 a 35% de pacientes.

El VHC está vinculado a la aparición de cáncer de hígado sobre todo en pacientes que han desarrollado previamente cirrosis. La mortalidad es más baja en pacientes de raza negra que en los de raza blanca.

MEDIDAS PREVENTIVAS

1. Si se va a practicar un tatuaje hacerlo en un lugar seguro y con todas las medidas de seguridad recomendadas.

2. Evitar el contacto con sangre y sus derivados sin la protección necesaria.

3. Evitar el uso de drogas ilícitas y compartir agujas contaminadas.

4. Disposición adecuada de componentes cortopunzantes, sobre todo el personal de salud.

5. Relaciones sexuales seguras y con métodos de protección en personas de riesgo.

6. Evitar compartir objetos de higiene personal que puedan contener restos de sangre como cepillos de dientes, afeitadoras.

7. Métodos de cribado (detección) en personas con riesgo, como por ejemplo personas que han recibido transfusiones de sangre, sobre todo si han sido frecuentes.





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