Debilidad Muscular

por - agosto 14, 2019

Es una disminución de la fuerza en uno o más músculos. Es un síntoma frecuente en muchos trastornos musculares, neurológicos y metabólicos. La debilidad muscular puede variar desde un breve ataque de debilidad hasta la parálisis total.

Causas de debilidad muscular

Enfermedades musculares como la distrofia muscular (alteración de la estructura del músculo), dermatomiositis (enfermedad caracterizada por la inflamación del tejido muscular),  son causas frecuentes de debilidad muscular.

La dieta inadecuada (falta de nutrientes, vitaminas y minerales), puede provocar debilidad muscular. 

Otras causas incluyen trastornos neurológicos como el Síndrome de Guillain Barre, esclerosis lateral amiotrófica, ictus, miastenia gravis, enfermedad que se acompaña de debilidad muscular junto con párpados caídos y visión doble.

Alteraciones del metabolismo como la Enfermedad de Addison y el hipertiroidismo pueden conducir a debilidad en un músculo o en un grupo muscular.

Orientación Diagnóstica

Los  procedimientos que ayudan a guiar en el diagnóstico de problemas en el sistema muscular son:
  • Resonancia Magnética.
  • Pruebas de función nerviosa para evaluar el funcionamiento de los músculos.
  • Electromiografía que valora la actividad nerviosa del aparato muscular.
  • Análisis de sangre para detectar signos de infección u otras afecciones.

Signos y síntomas que determinan la presencia de una emergencia médica

-Inicio repentino de debilidad muscular.

-Entumecimiento súbito o pérdida de sensibilidad.

-Incapacidad repentina o dificultad para mover las extremidades, caminar, pararse o sentarse derecho.

-Incapacidad repentina o dificultad para sonreír o formar expresiones faciales.

-Dificultad para hablar o entender las cosas que se manifiesta de manera súbita.

-Debilidad muscular en el pecho que da como resultado dificultad para respirar.

-Pérdida de conciencia.

Complicaciones relacionadas con la pérdida de masa muscular

Principalmente la disminución de la fuerza muscular, lo que conlleva a una disminución de la  velocidad de la marcha, disminución de la movilidad y un aumento del riesgo de caídas y de  fracturas.

Como prevenir la debilidad y degeneración muscular

        Ejercicio regular
Los adultos que están físicamente inactivos, pierden aproximadamente 3-5% de su masa muscular cada década a partir de los 30 años. Una forma eficaz para prevenir el deterioro de la fuerza muscular es el ejercicio. 

Por ejemplo, el ejercicio de resistencia ayuda a construir fuerza e incrementa la masa muscular. Entre los más importantes están:
  • Extensión de rodillas para fortalecer y mejorar el equilibrio.
  • Hacer sentadillas en una silla para aumentar la fuerza de la cadera.
  • Ejercicios con pesas ligeras para mejorar la movilidad en hombros y brazos.
  • Ejercicios en el agua para incrementar la fuerza y reducir el impacto a nivel de las articulaciones.
        Mantener una dieta balanceada
A base de frutas, vegetales, carbohidratos y proteínas junto con actividad física ayuda a mantener un balance adecuado.

        Consumo de más proteínas
Las proteínas proporcionan los aminoácidos necesarios para la reparación y el crecimiento muscular, lo cual ayuda a prevenir la pérdida de músculo.

Las proteínas principalmente de origen animal y las proteínas de origen vegetal proporcionan una adecuada cantidad de macronutrientes.

        Hidratación adecuada
El agua es esencial para la vida por lo que es aconsejable una adecuada ingesta de líquidos; 3,7 litros por día en hombres y 2,7 litros por día en mujeres.

        Sueño reparador
Un factor importante en la pérdida de masa muscular es la falta de sueño. De hecho, el sueño reparador es tan necesario como la dieta balanceada y la actividad física para ayudar a reparar y fortalecer los músculos. 

Es recomendable de 7 a 8 horas de sueño para una óptima salud.

Prevención en enfermedades neuromusculares

Las  enfermedades neuromusculares generalmente provocan deterioro y debilidad muscular que en muchas ocasiones no presentan dolor, no obstante, pueden manifestarse a través de calambres, rigidez, contractura y dolores crónicos. 

Además, esto puede conllevar a deformidades irreversibles en las articulaciones. Por esta razón es importante mantener posturas adecuadas en todas las actividades de la vida diaria, tanto para prevenir así como para retrasar las complicaciones que la propia enfermedad produce. 

Es así como los estiramientos deben ser parte de la rutina de todos los días en los pacientes que padecen alguna enfermedad neuromuscular, para mantener los músculos fuertes y elásticos la mayor cantidad de tiempo posible.








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